El pasado 17 de enero, el periódico británico “The Sun” publicó la investigación realizada por Graeme Culliford, un periodista que, al llegar a las playas de Gambia, se encontró con escenas surrealistas: niños africanos en la playa acompañados por hombres occidentales mayores; o una niña entre los seis y los ocho años que estaba almorzando con un hombre de cabello blanco en un restaurante lleno de personas de avanzada edad. De nuevo, a las 23:30 de la noche, en una habitación llena de humo de cigarro, un hombre de unos sesenta años con acento británico agarra a una niña africana en sus brazos que no tiene más de dos años. Un niño mira con los ojos muy abiertos y con miedo a un hombre que golpea a una prostituta africana en un popular bar de la playa.

Gambia es uno de los estados más pequeños del continente africano, ubicado en la parte occidental del país, completamente rodeado por Senegal, cuya capital es Banjul. Gambia es una antigua colonia inglesa, que se independizó en 1965, y que hoy está experimentando serios problemas económicos. Tanto, que aproximadamente un tercio de la población vive por debajo del umbral internacional de pobreza con $1,25 por día.

El problema de la crisis económica del pequeño estado comienza, según los expertos, por el colapso de la aerolínea Thomas Cook, que trajo el 45% de los 100.000 turistas anuales al país, transformando así a Gambia en un “paraíso para los pedófilos” donde pueden actuar sin control.

En una entrevista de The Sun a Lamin Fatty, coordinador nacional de la “Child Protection Alliance”, afirma que tanto hombres como mujeres occidentales llegan al país atacando a menores, y agrega “el sexo es muy barato en mi país y los niños se venden por poco más de 2 libras”.

Entonces surge el interrogante: ¿dónde están los padres de estos niños? Algunos de ellos saben lo que les sucede a sus hijos, sin embargo, lo aceptan ya que tienen dificultades económicas. Otros, son demasiado ingenuos como para darse cuenta y piensan que los occidentales los cuidan de esta manera.

El abuso de niños es un problema que ha estado contaminando Gambia desde hace tiempo, ya que pasa desapercibido porque el gobierno no se encarga de resolver el problema. Aunque existen reglas que rigen el abuso de menores, éstos son arrebatados en la playa por occidentales de toda Europa que explotan su superioridad económica y arruinan la vida de estos niños inocentes.

 

Fuente: The Sun, UK