Ya lo anticipamos en el artículo anterior. El mundo ha cambiado. La tecnología está en nuestras vidas cada vez más. Y los crímenes también han cambiado: los pedófilos ahora también seducen online.

En el artículo anterior vimos cómo las estructuras hoteleras y las nuevas formas de alojamiento, como Airbnb, pueden ser una herramienta para las organizaciones criminales para llevar a cabo sus crímenes más atroces.

Hemos visto cómo, a través de sistemas de gestión organizacional eficientes, los traficantes logran explotar la utilidad de las habitaciones de un hotel, o de particulares, para obligar a las niñas a vender sus cuerpos con fines de lucro. Estas niñas (de entre 10 y 17 años) primero son violadas brutalmente y, posteriormente, cuando su dignidad es pisoteada hasta tal punto que ya no se reconocen a sí mismas como personas sino como meros trozos de carne, se las mercantiliza. Aquí es donde comienza el negocio ilegal de estos traficantes inhumanos.

Esta es solo una de las muchas realidades a las que nos enfrentamos todos los días. Es una de las realidades más sucias y sórdidas que el hombre haya creado. Sin embargo, no es la única.

En el límite entre lo real y lo virtual a veces comienza la diversión y a veces la pornografía. De hecho, la pornografía infantil porque en el centro de este foco a menudo se encuentran los niños.

Es importante estar al tanto de lo que desafortunadamente puede suceder con un dispositivo electrónico y una conexión a Internet, así que ¡presta atención!

¿Todavía nada?

Hago referencia, por citar a los más famosos, a Fortnite. Un juego de fantasía y aventura donde los miembros pueden jugar en línea y competir con personas de todo el mundo.

Para aquellos que no saben sobre juegos, estamos hablando de un negocio que en 2018 tuvo una facturación de 3 mil millones de dólares.

Sí, lo leíste bien, ¡tres mil millones! Si pensabas que esto solo iba a englobar a algunos niños, estoy seguro de que esta cifra ha cambiado tus expectativas.

¡Lo sorprendente es que en Estados Unidos (en Europa los datos también están muy cerca), el 97% de los niños y el 87% de las niñas dedican al menos dos horas al día en este tipo de juegos!

Pero volvamos al tema principal: la pedopornografía.

Los casos son miles y la dinámica es la misma que intentamos informar de manera ficticia en este artículo.

Con un simple clic en el dispositivo de tu hijo de 9 años aparecen imágenes despiadadas de niños de su misma edad que son retratados en actos sexuales.

Y lo creas o no, en muchos casos, la conclusión es que el niño termina complaciendo la “broma” y enviando sus comprometedoras fotos íntimas. Y el drama comienza ahí.

Tomamos Fortnite como ejemplo porque ha sido el centro de atención durante meses, dado el éxito, pero no pienses que aunque tu hijo no use este tipo de juegos no está en peligro.

Las solicitudes, así como los juegos online, se llevan a cabo desde redes sociales como Facebook, Instagram, Tik Tok, etc.

Cuidado, ya que si una gran parte del mundo se ha inmerso en Internet, no significa que solo la “parte buena” lo haya hecho.

¡Los peligros son los mismos que en la vida real! ¿Las consecuencias? Todavía peores.