Juan Ricardo Palacio y Protection4kids, nos comparten sus reflexiones sobre educación infantil y desigualdad: Una brecha que debemos cerrar.
La educación es un derecho humano fundamental. Permite superar desigualdades y romper el ciclo de la pobreza.
Sin embargo existen barreras sociales, económicas y culturales que limitan el acceso a la educación infantil.
El acceso a la educación infantil no es equitativo. Los niños en situación de pobreza y las niñas enfrentan mayores dificultades para ingresar y permanecer en la escuela.
En África Subsahariana, el 19,7% de los niños no asiste a la escuela. En Afganistán, 7,8 millones de niños están sin escolarizar (UNICEF).
En muchos países en desarrollo, las familias deben elegir entre enviar a sus hijos a la escuela o hacerlos trabajar para contribuir al sustento familiar.
Además, la falta de transporte escolar y la inseguridad en zonas de conflicto limitan aún más el acceso a la educación.
El derecho a la educación de las niñas embarazadas y madres jóvenes sigue restringido en algunos países. El 2% de los países del mundo limita su acceso a la escuela.
Según el monitoreo del derecho a la educación de niñas y mujeres de la UNESCO (HerAtlas), solo el 33% de los países tiene leyes que protegen explícitamente su derecho a estudiar .
La exclusión de estas jóvenes impacta negativamente en su futuro y el de sus hijos.
Además, las normas sociales y culturales muchas veces refuerzan la discriminación de género en la educación.
En algunos países, las niñas enfrentan matrimonio infantil y otras prácticas que reducen sus oportunidades de aprendizaje. Esto perpetúa ciclos de pobreza y desigualdad de género.
El 16% de los niños y jóvenes del mundo no están escolarizados (UNESCO). En educación primaria, 1 de cada 10 niños no asiste a la escuela. De los 244 millones sin acceso a la educación, 122 millones son niñas y mujeres jóvenes.
En regiones afectadas por conflictos armados y crisis humanitarias, la situación es aún peor. Millones de niños refugiados y desplazados internos no tienen acceso a escuelas ni a recursos educativos básicos.
La educación en estos contextos es fundamental para la estabilidad y el desarrollo de las comunidades.
La educación infantil es la base del desarrollo humano y social. Desde nuestra fundación, creemos que garantizar el acceso equitativo a la educación infantil debe ser una prioridad global. Invertir en educación es invertir en el futuro de las sociedades.
Para Juan Ricardo Palacio, es fundamental promover políticas que protejan el derecho a la educación de los niños y niñas más vulnerables.
También es necesario crear programas que faciliten el acceso a la escuela mediante becas, alimentación escolar y transporte.
Las alianzas entre gobiernos, organizaciones no gubernamentales y el sector privado pueden acelerar los avances en la educación infantil.
Iniciativas que combinen tecnología, formación docente y participación comunitaria pueden marcar la diferencia en la vida de millones de niños.
La educación es un derecho humano fundamental y la base para construir una sociedad equitativa y justa.
Del artículo de Juan Ricardo Palacio podemos concluir que: